Vacunación en Mendoza: alertan por el bache del segundo año de vida
La provincia logró casi un 90% de cobertura en la vacuna contra el sarampión, pero la caída en los 15 meses preocupa a los especialistas, que piden profundizar controles pediátricos
Mendoza viene sosteniendo niveles de vacunación que la ubican entre las provincias más firmes del país, especialmente en enfermedades altamente contagiosas como el sarampión. Pero ese panorama alentador tiene un bache que para los especialistas no es menor: la caída de cobertura en el segundo año de vida, cuando las familias suelen relajar los controles pediátricos y, con eso, dejan sin completar esquemas clave.
La infectóloga Andrea Falaschi, en diálogo con "Matinal" en Radio Jornada 91.9, explicó que la provincia alcanzó este año un 89,6% de cobertura contra el sarampión, superando con creces la meta de octubre, que era del 79%. El objetivo anual es del 95%, una cifra que Mendoza suele rozar gracias a la estructura de vacunación escolar que permite llegar a niñas y niños en edad obligatoria. Sin embargo, en el tramo de los 15 meses, donde se aplican vacunas decisivas, la caída se nota más. "Cuando se pierde el seguimiento con el pediatra, se pierden dosis que después son difíciles de recuperar", advirtió.
Riesgo de la vuelta de enfermedades supuestamente erradicadas
Falaschi insistió en que, aunque haya quedado en la memoria como una enfermedad del pasado, el sarampión sigue siendo un riesgo real si baja la inmunidad colectiva. Con la globalización -dice- basta que una persona viaje incubando la enfermedad para reintroducirla. Recordó el caso reciente de dos personas provenientes de Santa Cruz de la Sierra que recorrieron el norte argentino mientras incubaban el virus. "Con menos del 95% de cobertura, esos casos pueden encender un brote en cuestión de días", explicó.
La inmunidad de rebaño es determinante: enfermedades como el sarampión tienen la capacidad de contagiar a entre 15 y 18 personas por cada caso si están sin vacunar. Las personas inmunosuprimidas, que no pueden recibir estas vacunas, dependen completamente de que el resto tenga sus dosis al día.
Volver a discutir las vacunas es un retroceso
La médica fue directa al cuestionar los discursos antivacunas que volvieron a circular desde espacios institucionales. "No podemos volver a discutir si las vacunas sirven. Son, junto con el agua potable, las cloacas y los antibióticos, los avances que extendieron la vida humana", sostuvo. Le preocupa que se instalen ideas sin sustento científico que pueden desalentar a familias que ya tienen dudas.
En ese sentido, calificó como "una ridiculez" lo sucedido en el Congreso con la presentación del autodenominado "hombre imantado", un episodio que fue repudiado por múltiples sociedades científicas incluso antes de realizarse. "No tiene ningún asidero científico y aporta a la confusión", señaló.
Polio y coqueluche: dos alertas que no se pueden soltar
Falaschi recordó también que la poliomielitis no está erradicada en el mundo y que sigue habiendo circulación en países como Afganistán. Argentina aplica la vacuna IPV -inyectable, no la vieja Sabin oral-, pero el mensaje es el mismo: mientras el virus exista en algún lugar del planeta, las coberturas deben sostenerse altas.
Sobre la coqueluche, explicó que Mendoza no atraviesa un brote, a diferencia de Santa Fe, Buenos Aires y Tierra del Fuego. En la provincia se registraron 13 casos en lo que va del año, una cifra esperable. El foco está en mantener la vacunación en embarazadas, en los primeros meses de vida y en el refuerzo escolar, donde Mendoza alcanzó un 90% de cobertura.



