Fabián Gregorio: "Podemos decir que, en menos de un año, estaríamos iniciando la construcción de la mina"
El presidente ejecutivo de la minera San Jorge, Fabián Gregorio, analizó en "Lado A" por Radio Jornada el avance del proyecto San Jorge, que con la aprobación de la DIA por parte del gobierno provincial da un paso decisivo hacia la puesta en marcha de la minería del cobre en Mendoza, una actividad llamada a transformar la matriz productiva local
El futuro de la minería en Mendoza dio un paso significativo el pasado 29 de octubre con el anuncio oficial del gobierno provincial sobre el envío a la Legislatura de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto minero San Jorge. Este hito reactiva las expectativas en torno a la posible explotación de cobre en la región, un mineral cuya demanda mundial se ha disparado.
Fabián Gregorio, presidente ejecutivo de Minera San Jorge, fue recibido por Luis Ábrego en el programa "Lado A" por Radio Jornada para analizar esta instancia clave y las perspectivas a futuro. El proyecto ha atravesado un largo proceso de evaluación, que incluyó dictámenes sectoriales y una audiencia pública, con un extenso trabajo de reconversión y modernización, sustentado en más de 13 años de línea base ambiental.
Gregorio enfatizó que la empresa ha estado "a la altura de las circunstancias" para responder a una evaluación "estricta" y "exigente". Subrayó que la obtención de la DIA es un "hit importante" y una "condición necesaria" para un proyecto de esta envergadura. El ejecutivo expresó la satisfacción de la compañía con el proceso, destacando que han podido responder a las instrucciones y recomendaciones, asegurando que están en "condiciones técnicas, económicas y financieras para poder afrontarlo" y cumplir con los estándares provinciales.
Transparencia y Proceso Legislativo
El presidente ejecutivo de la minera resaltó la transparencia del proceso llevado adelante en Mendoza, señalando que la provincia lleva una "ventaja importante" respecto a otras jurisdicciones del país en el acceso a la información y la trazabilidad de las observaciones y respuestas. Afirmó: "Todo el tiempo ha estado accesible [la información] desde el primer minuto, lo cual, bueno, me parece absolutamente saludable". Esta solidez documental, esperan, facilitará el análisis de los legisladores en ambas Cámaras.
Si bien la empresa no maneja los tiempos políticos de la Legislatura, sí maneja los plazos de ejecución una vez que se obtenga la aprobación legislativa. Gregorio estimó que, tras el "okay" definitivo, podrían iniciar la construcción de la mina en menos de un año. Este periodo inicial se dedicará a la factibilización, es decir, a obtener mayor certidumbre geológica, la ingeniería de detalle y las certificaciones internacionales necesarias para que el proyecto sea "bancable" financieramente.
El proyecto San Jorge es catalogado como de "mediana escala" pero de "importante" magnitud, con una inversión requerida de 600 millones de dólares. Gregorio aseguró que la cifra es accesible en el mercado y que existen inversores "cercano al proyecto muy atentos" a la evolución del documento de impacto ambiental. El cierre del financiamiento se proyecta para algún tramo temprano de 2026.
Respecto a la energía, confirmó que es factible obtener los megavatios de potencia requeridos en la provincia, aunque se debe realizar un tendido de 120 km desde, por ejemplo, la estación Volon Surmel. La empresa está analizando la incorporación de sistemas mixtos, como energía solar, para un abastecimiento parcial más sostenible.
El Cobre, un Mineral Crítico
El contexto internacional es altamente favorable para el proyecto. El cobre se ha convertido en un "mineral crítico" a nivel mundial, fundamental para la transición energética hacia energías limpias, siendo de difícil sustitución. La oferta global no es suficiente para la demanda creciente, lo que se refleja en un precio en alza. El ejecutivo citó que, mientras hoy se consumen 20 millones de toneladas de cobre, se calcula que para 2050 la demanda podría alcanzar los 50 millones de toneladas, lo que subraya la oportunidad que representa San Jorge para Mendoza y Argentina.
El proyecto se presenta como una oportunidad para generar empleo genuino. El presidente ejecutivo desglosó el impacto laboral en dos etapas:
Etapa de Construcción (18 a 24 meses): Se espera un pico de empleo que podría alcanzar cerca de 4.000 personas afectadas en forma directa e indirecta. Este periodo demandará mano de obra vinculada a la construcción y la metalmecánica.
Etapa de Operación (Vida Útil de la Mina): Se prevé una dotación permanente de entre 600 y 700 trabajadores directos en planta, llegando a cerca de 2.400 personas al sumar empresas contratistas y proveedores de servicio (efecto multiplicador).
La minería, afirmó Gregorio, demanda personal cada vez más calificado. Minera San Jorge está comprometida con la capacitación, especialmente para la gente de Uspallata, y resaltó el involucramiento del Estado provincial y municipal en esta preparación. Además, señaló que la minería actúa como "dinamizador de muchas actividades" adicionales, como hotelería, gastronomía y logística, que también absorben mano de obra.
Relación con la Comunidad y Regalías
El vínculo con la comunidad de Uspallata ha sido de "puertas abiertas" y diálogo, logrando un crecimiento en el nivel de adhesión al proyecto. El pulso de la comunidad se tomó en la audiencia pública, donde el proyecto obtuvo un alto nivel de aprobación, "más arriba del 60%".
Finalmente, sobre el tema de las regalías mineras y las iniciativas del gobierno provincial para crear un fondo de reparación ambiental, Gregorio manifestó que es "absolutamente razonable" y "normal" que Mendoza se prepare con una ley de regalías para recibir el beneficio económico de la actividad, tal como ocurre en otras provincias. Confirmó también que la empresa está evaluando presentar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del gobierno nacional para obtener beneficios a la inversión.
El ejecutivo concluyó resaltando el alineamiento entre el sector público y el privado en Mendoza, lo que ha permitido avanzar en un proyecto que se ha discutido a lo largo de cinco gobiernos provinciales, colocándolo cerca de convertirse en el primer proyecto de explotación de cobre de Argentina.



