La Senadora Nacional por Mendoza, Pamela Verasay, manifestó que no apoyará el proyecto impulsado por el oficialismo. La parlamentaria asegura que se está desoyendo los razonables pedidos de revisión del proyecto por parte de la oposición y del sector empresario. Desperdiciando la oportunidad de tener una legislación avanzada el gobierno se cierra, exhibe torpeza y empuja a las empresas a buscar nuevos horizontes.

El Senado de la Nación trató, entre otros temas, el proyecto de ley de Modernización Laboral en Argentina “Teletrabajo”, un proyecto fuertemente sostenido por el Frente de Todos y que ha generado gran controversia y malestar en diferentes sectores.

“Desde Juntos por el Cambio hemos decidido votar en contra de la iniciativa. Son muchas las aristas que presenta el proyecto en cuestión, entre ellas, los reparos manifestados por las diversas asociaciones y federaciones empresarias y de emprendedores que expresaron sus críticas al exceso de regulación, el desaliento al teletrabajo por la marcada diferenciación entre quien trabaja presencialmente con quien trabaja de forma remota, la reversibilidad unilateral que puede afectar a pequeñas empresas y la generación de un registro burocrático de teletrabajadores, que también afectará más a las empresas medianas y pequeñas”, subrayó Verasay.

“Cada vez más trabajadores eligen esta modalidad como una forma diferente de organizar su vida, y de conciliar mejor su vida personal y familiar, es una posibilidad de incorporarse al mercado laboral. Pensando también con una visión de género, para que, quienes tienen responsabilidad en el cuidado en el ámbito familiar puedan hacerlo, sin necesidad de desvincularse del mundo laboral. Esta perspectiva se amplía a los jóvenes también, que hoy tienen una visión distinta. Tenemos que contemplar una mirada federal en esta ley, donde las personas puedan trabajar desde cualquier provincia para cualquier empresa”.

Asimismo, la legisladora enfatizó que “El oficialismo está demostrando un comportamiento caprichoso, un total desprecio al diálogo y a la articulación de consensos. Están desoyendo los razonables pedidos de revisión del proyecto por parte de la oposición y del empresariado, no escuchan las propuestas de mejora a la media sanción, no tienen predisposición ni para corregir una coma. Es lamentable la actitud, con legislaciones de estilo, que no consideran el futuro, sólo frenan el desarrollo”.

“Estamos frente a una enorme oportunidad de progreso y el oficialismo lo obstaculiza. Con este planteo, las empresas se van a ir a los países vecinos”, explicó la parlamentaria mendocina.

“Tristemente nos encontramos con otras situaciones preocupantes en el tratamiento de esta ley. Como cuando recibimos en el Senado al Ministro de Trabajo, que en su exposición manifestó no haber leído nuestros proyectos, algo muy poco serio y profesional”, continuó.

Otra situación que nos preocupa es la respuesta del oficialismo a los errores y problemas que podía generar la ley, ya que varias empresas manifestaron que, frente a la excesiva regulación, tanto empleadores como empleados, podrían llegar a optar por irse del país. Frente a este planteo, el oficialismo explicó que podían arreglar algunos aspectos que no estaban muy claros con la reglamentación de la ley, sería como una delegación de responsabilidades de los senadores oficialistas al ejecutivo, marcando nuevamente que el Senado estaría funcionando como una escribanía del Poder Ejecutivo y no asumiendo su rol de Cámara revisora. 

“Estamos debatiendo una ley importantísima, que nos abre a las puertas a evolucionar como sociedad, tenemos que habilitar herramientas viables, con el fin de PROMOVER y no LIMITAR el teletrabajo con trabas innecesarias, simplemente para establecer un marco dentro del cual empleado y empleador encuentren el mejor cauce”, enfatizó la legisladora radical.

 “No entendemos cuál es el motivo del apuro, ya que la misma ley establece que entrará en vigencia a los 90 días de finalizado el aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el territorio nacional. Es decir, había tiempo para mejorarla pero nuevamente el pensamiento que atrasa fue el que se impuso en la bancada oficialista, y como siempre, cerró las puertas al debate”, destacó.

Las mejoras propuestas en el dictamen simplemente buscan generar un marco de mayor practicidad, mayor certidumbre y promover el trabajo. La legislación de teletrabajo en el mundo no sólo busca la regulación de esta modalidad, sino también la promoción, formas de incentivar la generación de empleo.

Hoy tenemos una realidad laboral deficiente y necesitamos consensuar el camino para mejorar esta realidad. Son más de 300.000 los puestos de trabajo formales que se han perdido al día de la fecha. Y considerando a los cuentapropistas y al sector informal los puestos de trabajo que se han perdido superan el millón de personas.

“Hoy necesitamos certidumbre, necesitamos una legislación clara para las trabajadoras, para los trabajadores, pero también para los empleadores que son los que generan trabajo. Hay empresas que nacen con la modalidad de teletrabajo, y en ese caso la reversibilidad es impracticable, el dictamen de minoría es ampliamente superador, cumple el rol de Cámara revisora que tenemos y corrige este y otros aspectos de la ley. ¿Cuál es el motivo por el que no aceptan las mejoras?”, enfatizó la senadora.

 “Necesitamos una articulación público privada que sea virtuosa, como lo es en el caso de mi provincia, Mendoza”.

“El 95% de la discusión que propone el oficialismo en esta Cámara atrasa, burocratiza, fomenta el desempleo, fomenta el empobrecimiento, fomenta la quiebra de las pymes. Los problemas que enfrentamos son de enorme complejidad y no pueden aceptar soluciones simplonas. Es hora de abandonar la pereza para pensar”, finalizó.

Aportes que no fueron escuchados

Diversas organizaciones presentaron recomendaciones para mejorar la ley y no fueron escuchadas, una verdadera falta de consideración con quienes desean colaborar en arribar a una mejor ley.

Organizaciones que participaron: Eurocámara, la Cámara Argentina de Comercio, la Cámara de Tecnología, Informática y Comunicaciones de la provincia de Buenos Aires (CETIC), la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham). Asociaciones empresarias de Mendoza:  Asociación de Ejecutivos de Mendoza (AEM), el Consejo Empresario Mendocino (CEM), la Federación Económica de Mendoza (FEM), el Polo de Innovación Tecnológica (PIT) Región Sur, el Polo TIC de Mendoza, la Unión Industrial de Mendoza (UIM) y Zona Industrial Mendoza (ZIM). Representantes de IDEA, de ARGENCON, de ADEPA, de CIPPEC. Todos ellos hicieron recomendaciones, sin embargo el oficialismo se negó a tratar las modificaciones superadoras.