La bandera del deporte mendocino está a media asta por la partida del gran Negro Contreras, el Cóndor de América. Periodistas, amigos y ciclistas despiden a la leyenda del ciclismo Borravino

Cuando se apaga el dolor se enciende el ventilador de los recuerdos. Hoy se escribe la primera página de una leyenda este mundo terrenal, la leyenda de Don Ernesto Antonio Contreras, el mejor ciclista en la historia de la provincia de Mendoza que ayer nos dejó con 83 años recién cumplidos.

Querido, respetado por su generosidad y honorabilidad sin límites, El Cóndor de América que fue nombrado hasta el hartazgo por Esteban Pujada, Alberto Cortez Bruna y Pedro Guevara Márquez, los relatores de la época que narraron sus inolvidables hazañas, se metió en el corazón de la gente.

Hoy hay tristeza en Mendoza. La bandera deportiva está a media asta. Marta, su amada esposa, Walter y Omar, sus hijos, pasan horas de tristeza al saber que la figura paterna no está más en casa. Habrá que sacar fuerzas de la entrañas para seguir adelante.

Los saludos para despedir a quien alguna vez apapachó al Bomba Villar, un corredor apodado así precisamente porque estaba un poco pasado en kilos. Muchos rieron cuando llegó relegado a la altura de la Cruz de Paramillo y alguno se burló. El Negro dijo entonces, en voz alta: “Señores, llegar es ganar”.

El lamento de los amigos, ciclistas, periodistas se ha hecho sentir en las redes sociales sintiendo el deceso de Don Ernesto Antonio Contreras.

Hoy en Radio Jornada (91.9) periodistas de la talla de Daniel D`Ambrossio (LV10 Radio de Cuyo), Raúl Adriazola y Gustavo Demarinis (ambos de Diario Uno) dejaron sus apreciaciones sobre la figura del Cóndor de América.

Daniel D’Ambrossio, Raúl Adriazola y Gustavo Demarinis recuerdan en Radio Jornada (91.9) al gran Cóndor de América.

También lo hicieron los periodistas Jorge González (Radio La Red de San Juan) y Carlos López (Radio Explosiva de la provincia de Córdoba).

Desde San Juan también llegó el reconocimiento para Don Ernesto.

“La imagen es imponente, tan imponente como él lo fue. Una foto que refleja lo que movilizaba el deporte durante gran parte del siglo XX. ¡Miren a la gente! ¡Miren su estampa! La partida de Ernesto Contreras nos deja una tranquilidad como sociedad. Fue reconocido en vida, poniéndole su nombre al Velódromo Provincial allá por 1997 por el Gobierno de Mendoza, y fue declarado Ciudadano Ilustre por la Municipalidad de Godoy Cruz, además de ponerle su nombre a la ciclovía ¡Chau, Señor Ciclismo. Gracias por todo!” escribió Juan esteban Suracci, periodista de Radio Andina para despedir al querido Cóndor.

“Desde la Agrupación Andina despedimos a un grande del ciclismo local, nacional e internacional. Ernesto Contreras, el “Cóndor de América”, el ciclista más destacado en la historia del ciclismo en la provincia de Mendoza. Nuestro más sentido pésame a familiares y amigos” posteó la agrupación.

Carlos López fue mecánico de un equipo rival del gran ciclista mendocino.

Juan Alberto Morales, amigo de la familia puso en su muro de face; “Hoy es un día muy triste para el deporte pedal a nivel nacional y Mundial. Falleció el inolvidable Ernesto Contreras (EL CONDOR DE AMERICA) ídolo de multitudes, que Dios lo tenga en su santa gloria y que siga pedaleando desde el cielo. Este es mi pequeño homenaje. Mi pésame a toda su familia”.

La distinguida Laura Carbonari también le dedicó algunas palabras al gran Cóndor; “Segura de que Dios, tal como lo amaste y honraste toda tu vida, te está recibiendo en el Paraíso para junto con tu hija reencontrarte con tus seres más queridos. Con profundo dolor compartimos la partida de uno de los más grandes de los grandes que tuvo el deporte en Mendoza, Ernesto Contreras. Gracias por tu ejemplo!

Juan Santos Fracchia también recordó al Negro Contreras.

Desde San Juan también viajaron saludos. Ricardo Julio, hasta hace muy poco ciclista activo y ahora concejal en la vecina provincia, saludó a su hijo Omar Alejandro Contreras; “Siento mucho la partida de tu papá, querido amigo Omar Contreras, te mando un abrazo y pronta resignación”.