La gran artista argentina celebra sus 80 años y repasa en una entrevista con DiarioShow.com los grandes desafíos que atravesó a lo largo de su larga trayectoria sobre los escenarios

Personaje ícono del espectáculo argentino. Rebelde, transgresora, polémica y de búsqueda permanente en los caminos de la creatividad. Transcurren sus tiempos existenciales, pero ella fue y seguirá siendo de manera irrenunciable: la siempre vigente Nacha Guevara. Y hoy, precisamente, cumple 80 años esta destacada actriz, escritora, conductora, cantante, bailarina y directora.

Y dicha celebración se da en la plenitud de sus medios físicos, luego de haber rechazado con total vehemencia la semana pasada los rumores que daban cuenta de notorios problemas de salud, puntualmente centrados en la manifestación de algunos temblores. Para responder a tal circunstancia, Nacha no ahorró epítetos: “Por favor, un poquito de empatía. Burlarse de alguien que se cree está enfermo es de una bajeza muy grande. Sólo voy a decir una cosa: fuck you (hizo el característico gesto), cómprense una vida y déjenme de joder”.

Quisimos saber por dónde pasaban las fantasías de su juventud, en pleno ascenso del entonces Instituto Di Tella: “Por sobre todas las cosas, en que no pensábamos mucho. Hacíamos cosas, de manera caótica, con la posibilidad de equivocarnos y expresarnos, no buscábamos el éxito. Precisamente, el éxito, para nosotros, consistía en poder hacer la experiencia”. A su vez señaló que “mis hijos, durante mis años de exilio, fueron mi sostén; tenía que educarlos y alimentarlos, no podía deprimirme, y esa necesidad siempre me empujó hacia adelante”.


Este vienes, en la antesala de la gran celebración, la artista mantuvo en exclusiva una charla con DiarioShow.com. “En el paso por esta existencia, fundamentalmente, si no honramos la vida, ¿qué nos queda?, realmente. La vida es una aventura plena de sorpresas. El pasado ya sucedió, es inmodificable; el futuro forma parte de lo incierto. Entonces, lo demás no existe. Lo que nos queda en consecuencia es el presente y, aunque a veces resulte difícil de aplicar, apliquémoslo en la medida de lo posible”.

Nacha Guevara: “Lo mío es mucho trabajo, esfuerzo y dedicación en las cosas que yo creo. Sin perseverancia, no hay triunfo”.


Cuando le consultamos sobre el recurrente tema de cómo ha hecho para llegar a esta instancia de su vida con tamaña lucidez física e intelectual, nos respondió: “Mucho trabajo, esfuerzo y dedicación en las cosas que yo creo; el hecho de ser vegetariana desde hace 55 años hasta practicar la meditación trascendental, aquí, hace más de 35 años, estudiar medicina y a viajar a cualquier parte del mundo donde entiendo que hay algo para aprender, me dejó una enorme enseñanza. Son muchas cosas que no forman parte de la eventualidad ni de la moda, es sencillamente la continuidad. En consecuencia, sin perseverancia no hay éxito alguno”.

Quisimos saber por dónde pasaban las fantasías de su juventud, en pleno ascenso del entonces Instituto Di Tella: “Por sobre todas las cosas, en que no pensábamos mucho. Hacíamos cosas, de manera caótica, con la posibilidad de equivocarnos y expresarnos, no buscábamos el éxito. Precisamente, el éxito, para nosotros, consistía en poder hacer la experiencia”. A su vez señaló que “mis hijos, durante mis años de exilio, fueron mi sostén; tenía que educarlos y alimentarlos, no podía deprimirme, y esa necesidad siempre me empujó hacia adelante”.

Articulo original  de  DiarioShow.com