“Celebrar el sacramento de la Reconciliación y ser agentes de unidad. Las dos aplicaciones de la vacuna que termina con toda grieta y separación”, afirmó al abrir fiestas por el acontecimiento mariano

El obispo de San Nicolás de los Arroyos, monseñor Hugo Norberto Santiago, recordó que María del Rosario sigue pidiéndole a los argentinos que se reconcilien y se transformen en “agentes de unidad, de perdón, de sanación de las grietas, en la familia, entre vecinos, en una misma nación”.

El prelado presidió la misa de la hora cero que este viernes 25 de septiembre abrió las celebraciones centrales por un nuevo aniversario del acontecimiento mariano de San Nicolás, en modalidad virtual por la pandemia y con lema “Madre del pueblo, esperanza nuestra”.

“Hoy a la falta de reconciliación en la Argentina se la llama ‘grieta’. En efecto, tener entre nosotros una grieta que nos separa es no estar reconciliados”, sostuvo, y agregó: “La Virgen, como madre de familia que quiere que sus hijos estén unidos, desde el inicio del acontecimiento, inspiró en los que llegaban al santuario de María del Rosario, el deseo de reconciliarse”.

El obispo nicoleño indicó que María luego les dijo: “Reconcilien los ambientes en que viven, enseñen a perdonar, trabajen por la unidad en la diversidad, en la familia, en la escuela, entre vecinos, en la Nación entera”.

“Por eso, si amamos a la Virgen y captamos su mensaje,  tenemos que ser agentes de paz, creadores de reconciliación”, subrayó.

Monseñor Santiago hizo un llamado a unirse “en la búsqueda de la verdad, la justicia y la honestidad” y también a “trabajar para integrar a los más vulnerables, a los que se quedaron sin trabajo”.

“No sólo mediante ayudas monetarias, porque nadie quiere que le den en limosna lo que pueden ganarse con sus manos; tenemos que integrar a los más vulnerables mediante la educación y el trabajo: ambos dignifican”, puntualizó.

“Cuanto más gente haya integrada a la sociedad, más paz tendremos, cuanto menos personas estén integradas a la sociedad, la violencia y la inseguridad seguirán creciendo”, advirtió, y añadió: “Lo estamos aprendiendo de la pandemia: tenemos que caminar juntos y sanos, porque si uno está enfermo, enferma a los demás, y si uno está sano, sanea a quienes le rodean. Nuestro modo de ser y nuestros gestos tienen una repercusión social”.

“Hace treinta y siete años que María nos regaló la medicina preventiva para no contraer la enfermedad tan dolorosa de la ruptura de vínculos: celebrar el sacramento de la Reconciliación y ser agentes de unidad en los ambientes donde vivimos. Son las dos aplicaciones de la vacuna que termina con toda grieta y separación, crea la unidad, la amistad y el trabajo en común. Utilicémosla”, sugirió, y exclamó: “¡Viva la Virgen María del Rosario de San Nicolás”. Las celebraciones por un nuevo aniversario del acontecimiento mariano puedan seguirse a través del Facebook del Obispado de San Nicolás. A las 18 está prevista la adoración eucarística y a las 19 la misa central