La historieta que el dibujante Quino creó por encargo de una agencia de publicidad, dio origen a una de las tiras más relevantes del idioma español, la que ha sido traducida a más de 30 idiomas

La primera tira de Mafalda

“¿No tenés algo distinto a las páginas de humor?” preguntó Julián Delgado, el jefe de redacción del semanario Primera Plana, al dibujante Joaquín Salvador Lavado, Quino. En ese momento, el artista recordó unas viejas tiras que tenía guardadas en un cajón. En estas se mostraba la historia de una familia típica de clase media, con padre, madre, dos hijos, un niño y una niña. Pero, con la aquiescencia del editor, el caricaturista decidió dar el protagónico a la chica. Su nombre: Mafalda. Llegó a los quioscos por primera vez el 29 de septiembre de 1964.

El personaje surgió de casualidad. Un año antes, la agencia Agnes Publicidad necesitaba producir una historieta que le permitiera promocionar una nueva línea de electrodomésticos llamada Mansfield. En principio, se le encargó el trabajo al dibujante Miguel Brascó. “Querían una familia con padre, madre y dos hijos: un típico contexto para que aparecieran los productos. Lo que necesitaban no tenía nada que ver con lo que yo normalmente hacía, así que le derivé el trabajo a Quino, que en ese momento trabajaba conmigo”, contó en una entrevista a Notife.

El nombre de la protagonista surgió precisamente a partir del cometido. La compañía sugirió a Quino que el título sonara parecido al de la marca en promoción. Ello obligó al artista a buscar alternativas. Hasta que una noche vio la película Dar la cara, de José Martínez Suárez, con Leonardo Favio en su elenco. En una escena aparece una guagua que se llamaba Mafalda. Allí supo que tenía lo que buscaba.

Finalmente la campaña no realizó y el dibujante se quedó con las imágenes. Al año siguiente publicó tres de las tiras en la revista Leoplán, en las que no figura la niña. En 1963 lanzó su libro Mundo Quino, en que reunió parte de su trabajo publicado en distintos medios.

Durante poco más de un año, Mafalda salía dos veces a la semana en Primera Plana. Sin embargo, según Quino, tiempo después un diario de Bahía Blanca le pidió la tira. Él accedió, pero la revista argumentó que los dibujos eran de su propiedad. Eso los hizo entrar en conflicto, pues el autor defendía su obra. Finalmente se produjo la ruptura, y las historias de la niña irreverente, junto a sus amigos Manolito, Susanita y Felipe, comenzaron a circular en el diario El Mundo desde el 15 de Marzo de 1966.