Con la victoria de Chelsea sobre Manchester City de ayer, Liverpool pudo celebrar un título de la Premier League después de 30 años de espera. La alegría se desbordó en las calles de Liverpool. Sin embargo, esta se volvió en una real amenaza para las personas al hacerlo en medio de la pandemia del coronavirus.

No hubo mascarillas, distanciamiento social ni protocolo alguno entre las personas que se hicieron presentes en los festejos del título. En medio de las bengalas y los cánticos, un mar de gente se apostaba dejando atrás toda precaución.

Pero la imagen vivida ayer en Inglaterra no es novedosa en el último tiempo. Otro ejemplo de este desborde de euforia es el caso del Napoli. El club de la región de Campania se quedó con la Copa Italia tras imponerse a la Juventus de Cristiano Ronaldo en la definición a penales.

Pese a que el partido fue a puertas cerradas, el festejo llegó de todas formas. Las calles de Nápoles se llenaron de fanáticos. Las banderas, fuegos artificiales destacaban entre la gente sin mascarillas, distanciamiento físico ni precauciones para evitar contagios.

Peor aún fue lo que ocurrió en Serbia. El Estrella Roja de Belgrado consiguió su 31° campeonato local. Tras el partido, los jugadores salieron del estadio para juntarse con los fanáticos y, al igual que en los ejemplos anteriores, los protocolos sanitarios pasaron al olvido.

“¡Así es como el norte saluda a los CAMPEONES!”, escribía el club en sus redes sociales para compartir la forma en la que los hinchas festejaban en un estadio lleno el título con los futbolistas.