Este jueves 13 de agosto, la Ciudad de Mendoza conmemorara el Aniversario de la Alameda. Esto se da en el marco de las actividades Sanmartinianas que tendrán lugar desde el 13 al 24 de agosto. En tal sentido, se publicará en las redes sociales de la Ciudad un video alusivo con un recorrido por la historia de este emblemático paseo, para que todos puedan ver y compartir.

Un poco de historia

La Alameda se encuentra sobre Av. San Martín, entre Córdoba y Ayacucho. A pedido de los vecinos, los alcaldes comenzaron a gestionar en 1806 un paseo que luego se llamará “La Alameda” situado a un costado de la calle principal, la actual avenida San Martín – hasta la década de 1880 llamada San Nicolás–. El 13 de agosto de 1808, nació oficialmente “La Alameda” como paseo, al ser aprobada su construcción por el Cabildo. El mismo tuvo una extensión original de seis cuadras y se construyó con la ayuda de los vecinos, para esto se tomó como modelo el Paseo del Tajamar, de Santiago de Chile. Por iniciativa del español Juan Francisco Cobo se plantaron allí álamos, introducidos por él a la provincia.

Durante la gobernación intendencia del General José de San Martín en 1814, la Alameda fue embellecida y extendida a sus 7 cuadras actuales, convirtiéndose en un verdadero paseo público con una doble hilera de álamos, un rosedal y asientos de cada lado, generando un nuevo ámbito social separado de la plaza fundacional. Se dice que la costumbre de pasear por la Alameda la iniciaron el mismo San Martín y su esposa, Remedios Escalada. Muchos personajes relacionados con la Campaña Libertadora pasearon por la Alameda y también numerosos viajeros la visitaron, dejando crónicas que reflejan lo que allí sucedía en otras épocas.

Hacia 1825, algunos viajeros dieron sus impresiones sobre la tranquilidad de la ciudad y algunas costumbres de sus habitantes, como dormir la siesta, tomar postres de nieve (helado) mientras paseaban por la Alameda y bañarse en el Tajamar (un antiguo canal de riego que hoy corre entubado debajo de este paseo). Hacia 1911, debido a su mal estado vegetativo, los álamos originales que le dieron su nombre fueron remplazados por tipas blancas y acacias visco que hoy luce el paseo.