La Cecim lanzó un comunicado dando a conocer la difícil situación que están atravesando las pequeñas y medianas empresas de construcción. Además, tuvo el apoyo de UCIM.

Desde hace días, el presidente de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (Cecim), Gerardo Fernández, viene hablando sobre la complicada realidad que están viviendo las pymes constructoras. Ha manifestado que cerca de 10 000 empleados se encuentran sin trabajo y que el único ingreso que tenían estas empresas eran cobros de la obras pública del año pasado. Además, en un duro comunicado, le exigen al gobierno, tanto nacional como provincial, alguna respuesta ante esta difícil situación. La UCIM adhirió a este reclamo.

Según Fernández, está situación viene complicada desde antes de la pandemia y entiende que el Estado esté concentrado en ver cómo parar al virus que está teniendo al maltraer a toda la sociedad, pero sostuvo que tampoco es excusa para dejar de lado cuestiones importantes, como el trabajo y la activación de la economía. 

Por su parte, Daniel Ariosto, presidente la UCIM, dijo: “Nosotros entendemos que la construcción es un sector sumamente dinámico para la economía nacional, es muy generadora de empleos y mueve muchos segmentos de actividades que vienen a hacer a la industria de la construcción, comercios y fábricas. Por lo tanto, hemos adherido al manifiesto de la Cecim y manifestamos nuestra mayor preocupación por su situación”.

La UCIM dio a conocer la reunión que tuvo la Cecim con la Unión Obrera de Construcción de la República Argentina (Uocra), donde manifestaron su malestar ante la situación pandémica y la poca atención del gobierno ante esta problemática. A la vez, dejaron en claro que es la peor crisis de la historia de las pymes de construcción de Mendoza y afirman que el futuro es incierto. Entre los factores por los cuales están padeciendo esta crisis, nombran: 

  • La terminación, entrega e inauguración de obras de 2019.
  • La cuasi inexistencia de licitaciones en el último año y medio.
  • La pérdida de más de 10 000 puestos de trabajos registrados en la provincia de Mendoza y más de 150 000 puestos a nivel nacional.
  • La inexistencia de líneas de crédito en el sistema financiero.
  • El progresivo deterioro del capital de trabajo, forzado por la venta de bienes y maquinarias para afrontar gastos corrientes, como los sueldos.
  • La inflación.
  • El agobio fiscal más la imposibilidad de despidos, sin trabajo que genere ingresos.
  • Las deudas.
  • Pagos fuera de término, con redeterminaciones, que no reflejan la realidad.
  • La inexistencia de horizontes.

En unos de los párrafos, la Cecim explica que, a pesar de que se hayan lanzado distintos programas a nivel nacional o provincial para reactivar la economía y el trabajo en la construcción, estas iniciativas no terminan de abarcar a las pymes, ya que por diferentes reglamentaciones, las pequeñas y medianas empresas quedan afuera a la hora de ser contratados o de pedir alguna licitación. “El plan Nacional ‘Argentina Construye’ no ha llegado a la provincia de Mendoza y no incluye ni contempla a las pymes constructoras. Asimismo, los planes nacionales Procrear lanzados hasta la fecha alientan a micro y pequeñas reparaciones, restauraciones, microampliaciones y puestas en valor de familias e individuos, pero por su estructura de costos formal, las pymes quedan fuera de mercado. Aunque el plan Provincial ‘Mendoza Activa’ se presenta como una alternativa de contención social, para sectores informales y ayuda al comercio, prácticamente no impacta en las pymes de la construcción”. unidiversidad

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El anuncio cierra con una postura de la Cecim abierta a la búsqueda de soluciones para poder revertir este complicado panorama: “Sabemos y comprendemos la extrema dificultad financiera del Estado, pero no podemos ni debemos olvidar que el origen de los únicos recursos reales y genuinos del estado se debe a la riqueza que generan las empresas del sector privado. No estamos reclamando nada extraordinario; simplemente, abonar el círculo virtuoso del trabajo, el emprendimiento y la generación de recursos disponibles, con actividades que den trabajo digno, registrado y con buenos salarios”.