La última argentina en alcanzar los octavos de final de un torneo de Grand Slam había sido Gisela Dulko

Nadia Podoroska le ganó por 6-3 y 6-2 a la eslovaca Anna Karolina Schmiedlova en el torneo de Rolland Garros y ya se ubicó en los octavos de final del último Grand Slam del año.

Un increíble presente, quizás inimaginable hasta para la rosarina hace unos meses. Pero no hay tiempo para detenerse en el pasado: su próxima rival surgirá de la checa Barbora Krejcikova y la búlgara Tsvetana Pironkova.

Esta campaña de Podoroska, la mejor por lejos de su carrera, revitaliza al tenis femenino nacional y las estadísticas toman cada vez más color. De hecho, la última argentina en alcanzar los octavos de final de un torneo de Grand Slam había sido Gisela Dulko, que cayó en esa instancia ante Bartoli en Roland Garros 2011.

Con este triunfo, la jugadora de 23 años, formada en el Club Atlético Fisherton, se garantizó el acceso dentro del top 100 del ranking mundial (quedará cerca del 89º puesto) y a la vez se autogenera un colchón lo suficientemente importante como para conservar la plaza para los Juegos Olímpicos de Tokio, postergados para 2021.