Según ha anunciado de forma muy escueta la organización del Tour de Polonia, Fabio Jakobsen ha despertado del coma inducido en el que se encontraba desde el pasado miércoles y su estado de salud es “bueno”.

Ahora serán los médicos que lo atienden en el hospital en el que está ingresado los que tendrán que informar, con un nuevo parte médico, de los detalles del estado general del sprinter.

Lo avisaron los médicos que atienden a Fabio Jakobsen (Deceuninck-Quick Step) tras la dura caída sufrida el pasado miércoles en la disputa del sprint de la primera etapa del Tour de Polonia: “hasta que Fabio no esté completamente despierto no podremos dar más novedades sobre su estado de salud”.

Aunque inicialmente habían pensado en tratar de despertar en el día de ayer al corredor neerlandés del coma inducido en el que se encuentra, finalmente desecharon esa opción y decidieron esperar hasta el día de hoy para retirar ese tratamiento y comprobar cómo responde su organismo no sólo tras la caída, sino también tras la operación de cinco horas a la que fue sometido esa misma noche para tratar sus múltiples fracturas.

De todas ellas, las que más preocupan son las que sufrió a nivel craneal y las que afectaron a su sistema respiratorio. Los médicos, que ya han descartado daños cerebrales o en la columna, explican que “lo que no tenemos claro es hasta que punto se habrá visto afectado el sistema nervioso de su cara”.

Durante las últimas horas la familia de Jakobsen ya ha llegado a Polonia en un vuelo privado fletado por Patrick Lefevere, en el que también viajaba el psicólogo del equipo Deceuninck-Quick Step que, además de ayudar a los allegados del sprinter neerlandés, tratará de ayudar al resto de los componentes del conjunto belga, muy afectados por lo ocurrido a su compañero.