Entre los símbolos de la argentinidad se encuentra el himno, frecuentemente cantado en las manifestaciones  de protesta o a favor de algo que se desarrollan en nuestro país y para nada cantado por los jugadores de fútbol de la selección

Por Jorge Sosa, Redacción Jornada

A tal punto que en las últimas confrontaciones ha sido reducido a la parte musical únicamente, no sé si para no pasar vergüenza o para acortar el trámite. De todos modos la gente en la tribuna, en aquellos tiempos en que había gente en la tribuna, coreaba la parte musical como para dar el presente a viva voz.

La escarapela es otro de los símbolos de nuestro país, discutiéndose aún su origen, si fueron los famosos French y Berutti los que la impusieron o tuvo otro tipo de nacimiento ligado a las mujeres de aquel mayo que usaban un rebozo celeste y blanco.

Y por supuesto la bandera, agitada con fervor en las manifestaciones a las que hemos hecho referencia o en algunos triunfos deportivos por ahora muy disminuidos en su práctica.

El cuarto símbolo es el escudo nacional. A esto nos queremos referir hoy. El escudo nacional fue adoptado oficialmente el 12 de marzo de 1813 por la Asamblea General Constituyente de ese año. Aun así, se conservan documentos emitidos por la Asamblea que testimonian que antes de conocerse el decreto que aprobara su diseño ya se empleaba el actual escudo, habiéndose utilizado con anterioridad a este el escudo de armas del Virreinato del Río de la Plata.

Analicemos su constitución:

La forma elíptica del cuerpo de este escudo (uno de los primeros escudos patrios en el continente americano) se corresponde con la vista del perfil superior de una cabeza humana ya que a ella se acomoda una láurea (Corona de laureles), tal escudo elíptico se halla dividido en dos campos: el de la mitad superior es de esmalte azul celeste y el de la mitad inferior es de esmalte plata blanco, es decir: los colores de las franjas de la bandera argentina. Ya Belgrano había dado cuenta de esos colores.

A este diseño basal se suman otros símbolos. A los antebrazos humanos desnudos que estrechan sus manos diestras se le atribuye el hermanamiento de las provincias conformantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata antecedentes directos de la actual República Argentina; el gorro frigio  dirigido hacia la izquierda (signo jacobino), simboliza la libertad y está sostenido por ambas manos de una pica vertical simétrica en medio de los campos del escudo que simboliza el compromiso de las provincias de defender la libertad En su parte superior se encuentra el sol, que vendría siendo El Sol de Mayo en forma de sol naciente  con 21 rayos rectos y flamígeros alternados de oro (amarillo) que simboliza el nacimiento de la nueva nación, acorde con las frases del Himno Nacional ArgentinoSe levanta sobre la faz de la Tierra una nueva y gloriosa Nación. Los laureles dispuestos como coronando la cabeza de todo argentino representan la victoria y triunfo en el logro de la independencia, que, como reza el Himno, deben ser mantenidos. Por último, la cinta en forma de moño (otro signo de unión) con los colores azul (en este caso: azul-celeste) y plata (blanco), los mismos de los cuarteles del escudo, representan la nacionalidad argentina que se emblematiza en los colores de un cielo diurno.

Es usado en los documentos oficiales, algunos actos públicos, no muchos y en los dibujos de los escolares. Ahora que están de moda las manifestaciones de gente que han sido bautizadas de banderazos, yo no sé porque no se usa el escudo, es decir porqué no se hace un escudazo.

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