Abel Romero, el único detenido por el doble femicido de Cristina Iglesias y su hija Ada de 7 años en la localidad bonaerense de Monte Chingolo, partido de Lanús, confesó hoy en su indagatoria ante la Justicia haber sido el autor del doble homicidio, informaron fuentes judiciales.

Romero ya había brindado el sábado por la noche una autoincriminación -aunque sin validez judicial-, luego de que un perro rastreador lo incriminara, al identificar como suyo un rastro olorífero que quedó en la sábana que envolvía el cadáver de la niña.

Tras aducir que la mujer y su hija de 7 años, Ada, habían sido asesinadas por ladrones en un robo frustrado, Romero confesó este lunes que es el culpable del doble femicidio y dio detalles del crimen: “Actué solo y yo las enterré” en el fondo del terreno, sentenció el hombre, quien asesinó a las víctimas “con la cuchilla de la casa”.

A Cristina la maté porque empezamos a discutir porque yo no quería tener relaciones. A la nena la maté porque se despertó”, reveló Romero.

a familia de Iglesias denunció que la mujer y su hija no aparecían desde la noche del miércoles pasado y cuando los investigadores policiales se presentaron en el domicilio lo encontraron revuelto y con marcas de arrastre hechas con sangre.

Romero se fugó apenas se radicó la denuncia. Los investigadores encontraron las llaves y documentos de Cristina en la pieza que el hombre alquilaba en el partido de Lanús.

El sábado pasado, en el marco de la búsqueda, un perro rastreador de la Policía Bonaerense incriminó a Romero al identificar un rastro olorífero del hombre en la sábana que envolvía el cadáver de la niña.