La partida ha comenzado, pero su desenlace no parece cuestión de días. Messi le ha dicho al Barça que quiere irse. Y el Barça lo sabe, pero insta al jugador a su cláusula de recisión: 700 millones.

A partir de aquí un punto de partida que aumenta la tensión: el argentino entiende que puede irse gratis de acuerdo a una clásula que incluye su contrato. Y el club le recuerda que solo era válida antes del 1 de junio, con o sin pandemia.

Y en este enredo un tercer actor: el Manchester City. Messi habría llamado a Guardiola para comunicarle su deseo de unirse a su proyecto. Y el técnico le habría contestado que, si está decidido a irse, harán todo lo posible para ficharlo. Y en esas está el City: a la expectativa de ver cómo avanza la cuestión contractual, pero ya preparando una propuesta al Barça.

El City trabaja para hacer una oferta que no infrinja el Fai Play Financiero, que tiene como objetivo que los gastos no superen a los ingresos. Por eso, en el que caso de que finalmente el Barça se avenga a un traspaso no son partidarios de gastarse más de 100 millones. Pero están dispuestos a añadir hasta tres futbolistas a la operación.

Los tres principales nombres que contemplan son los de Gabriel Jesus, Bernardo Silva y Eric Garcia. De estos tres, el Barça no es muy partidario del ariete brasileño, que no ha terminado de explotar en el conjunto inglés. Bernardo Silva sí es un jugador que gusta y con Eric Garcia hay un acuerdo cerrado con el jugador, que termina contrato en 2021. En el City son optimistas.



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