Los playoffs de la NBA fueron suspendidos y aún no hay fecha oficial de regreso, las semifinales del torneo de tenis de Cincinnati están en pausa, hay entrenamientos parados en el football americano y la MLS canceló los partidos de ayer: el deporte estadounidense ha encontrado esta manera para expresarse en contra del racismo y de la brutalidad policial en una histórica respuesta al último episodio sucedido en Wisconsin, en donde el afroamericano Jacob Blake fue baleado por un agente de seguridad cuando entraba a su camioneta ante la mirada de sus tres hijos.

Los jugadores de los Milwaukee Bucks, equipo del estado de Wisconsin, fueron los primeros en negarse a disputar sus partidos de playoffs de la NBA del miércoles, forzando la suspensión de toda la jornada y poniendo en jaque la continuidad de la temporada, que debía desarrollarse a puerta cerrada en Disney World (Orlando) hasta octubre. Luego, hubo réplicas en las Grandes Ligas de Béisbol y en la Major League Soccer, que también interrumpieron algunos de sus encuentros.

En este contexto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habló sobre asunto y criticó el boicot: “No sé mucho sobre la protesta de la NBA. Sé que sus índices de audiencia han sido muy malos porque creo que la gente está un poco cansada de la NBA”. Además, insistió desde Washington: “Se han convertido en una organización política, y eso no es bueno para el deporte ni para el país”.

En una reunión la noche del miércoles, los miembros de Los Ángeles Lakers de LeBron James y los Clippers de Kawhi Leonard, dos de los grandes candidatos al anillo, fueron los únicos en votar a favor de cancelar la temporada de la NBA. Sin embargo, en la mañana del jueves “hubo un cambio en la posición de anoche con LeBron James, entre otros, transmitiendo que lo mejor para ellos era terminar la temporada”, dijo Chris Haynes, de Yahoo Sports.

El boicot en Disney World precipitó el miércoles otras negativas a jugar dentro del deporte estadounidense, muy implicado en el movimiento Black Lives Matter (La vida de las personas negras importa) desde las protestas globales desatadas por el crimen del también afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco en mayo.

En las Grandes Ligas de Béisbol se suspendieron tres de los 15 partidos del miércoles y en la liga de fútbol norteamericana (MLS) cinco de los seis juegos. A su vez, la liga de basquetbol femenina (WNBA) canceló toda su programación y las jugadoras salieron a la pista con camisetas que llevaban dibujados siete disparos de bala, el mismo número de tiros que recibió en su espalda Jacob Blake, quien está gravemente herido.

En el tenis, la japonesa Naomi Osaka tomó la iniciativa y anunció su retiro de las semifinales del torneo de Cincinnati, que se disputa en Nueva York la semana previa al inicio del Abierto de Estados Unidos. “No espero que pase nada drástico porque yo no juegue, pero si puedo hacer que empiece una conversación en un deporte mayoritariamente blanco lo considero un paso en la buena dirección”, dijo la jugadora de 22 años, quien luego dio marcha atrás en su decisión.

Poco después el torneo de Cincinnati, en el que compite Novak Djokovic, decretó una jornada de pausa el jueves como apoyo al movimiento por la igualdad racial, lo que llevó a Osaka a aceptar jugar las semifinales el viernes contra la belga Elise Martins.

Además, este jueves tres equipos de la liga de football americano (NFL) -los Green Bay Packers, los Indianapolis Colts y los New York Jets- cancelaron sus entrenamientos a dos semanas del inicio de la temporada.



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