Hace 120 años nacía uno de los políticos más queridos de la historia argentina, Arturo Illia, a quién se lo recuerda por muchos motivos

El más importante debería ser que salió de la presidencia más pobre de lo que entró. Tuvo que vender su auto para llevar adelante la operación de su señora esposa. Termino viviendo en una habitación que un amigo le cedía en el Hotel Bristol de Cerrito y Sarmiento en la Capital Federal, precisamente en la ochava del edifico hay una placa donde se afirma que Don Arturo vivió allí los últimos años de su vida. Además, hay una anécdota increíble para estos tiempos: ” La gente se sorprendía al ver a días de su derrocamiento al ex presidente de la República viajar en el un colectivo de la línea 60 para visitar a su hermano”…

El otro motivo fundamental para recordarlo siempre fue su impecable gestión de gobierno que en tres hechos marca porque el poder económico multinacional y los aliados traidores de la patria decidieron derrocarlo.

El primero de esos argumentos es el que dice que luego de una amplia amnistía política, el 15 de noviembre de 1963, Illia firmó los decretos 744 y 745, que derogaron los contratos petroleros, declarados “nulos, de nulidad absoluta, por vicios de ilegitimidad y ser dañosos a los derechos e intereses de la Nación”. Al recordar aquella decisión, Illia aseguró que en una tensa conversación privada respondió al subsecretario de Estado norteamericano, Averel Arriman, enviado por el presidente Kennedy, cuando lo amenazó con la suspensión de la ayuda económica al país: “Creo que es un error del gobierno de Estados Unidos…La actitud del gobierno argentino es irreversible … No tenemos más nada que conversar, hemos terminado la entrevista”. Los contratos habían sido otorgados por decreto y por decreto fueron anulados…

Otro factor inolvidable de su gestión fue el que ocurrió el 15 de enero de 1964 cuando el Parlamento consideró su proyecto de Ley de Medicamentos que señalaba el carácter de bienes sociales al servicio de la salud pública de los medicamentos. En su articulado se facultaba al Poder Ejecutivo para la regulación de los precios ya que, por estar la venta de medicamentos condicionada por las necesidades de la población, su proceso económico escapaba a la ley de la oferta y la demanda, de la libre competencia y de la libertad contractual.

A pesar de las presiones internacionales la ley fue aprobada.

El tercer motivo incomparable fue que destinó el 23% del presupuesto nacional a la educación (la mayor cifra en la historia del país).

Illia además chocó con organizaciones como la Sociedad Rural y la Unión Industrial que se habían unido en una asociación antiestatal llamada ACIEL (Acción Coordinada de las Institutos Empresarias Libres). Ambos atacaron persistentemente el déficit del Estado, la inclinación del gobierno por los controles de precios y de cambio, su proteccionismo a las empresas públicas como YPF y la decisión de mantener congelados los arrendamientos agrícolas impuestos bajo el gobierno de Ramírez en 1943.

Y también la historia dice que la prensa nacional y extranjera colaboró en la campaña de desprestigio que se inició contra el presidente y los miembros de su gabinete acusados de lentitud e inactividad. Diarios como El Mundo y Crónica publicaban caricaturas en las que se veía a Illia representado como una tortuga. La CGT llevó a cabo el “operativo tortuga” que consistió en sembrar el centro de Bs. As. con esos animalitos que llevaban pintadas en su caparazón las palabras “Illia o gobierno”. La principal oposición provino precisamente de los sindicatos y de la CGT que a comienzos de 1964 adoptó el denominado Plan de Lucha, que a la larga terminó con la caída de Illia y la llegada de la dictadura del torpe y mediocre Juan Carlos Onganía.

Es bueno que lo argentinos tengamos memoria y sobre todo que los jóvenes conozcan a hombres como Don Arturo que dieron su vida por ser un símbolo de la recuperación democrática, de la formación de la conciencia nacional, la preservación del patrimonio común de la Nación y fundamentalmente la decencia política, tan necesaria en estos momentos…