Guillermo Merediz, titular de la Sepyme, afirmó en una entrevista con DIB que es preciso “pensar la industria de nuestro país con una perspectiva de transformación tecnológica”.

En Argentina, la financiación de las pequeñas y medianas empresas (pymes) siempre fue un tema peliagudo. A esto, en los últimos tiempos se le sumó la crisis provocada por la pandemia de coronavirus. Guillermo Merediz, secretario de la Pequeña y Mediana Empresa y los Emprendedores, dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo, aseguró en una entrevista con DIB que “la agenda del Gobierno en materia de política productiva pyme” está basada en “tres pilares” fundamentales, que son “inclusión financiera, desarrollo federal y mejora de productividad y competitividad de las empresas”.

¿Qué importancia se le da en la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y los Emprendedores (Sepyme) a la inclusión financiera?

-Para nosotros es un tema clave. Se habla mucho de la inclusión financiera de las personas pero menos de la inclusión financiera de las empresas. La Argentina tiene un déficit estructural en el que la relación entre el sistema productivo y el sistema financiero, la relación básicamente en préstamos al sector productivo con relación al producto, es muy muy baja. Además, cuando uno mira esta relación en términos de préstamos productivos vinculados a pequeñas y medianas empresas cae aún más. Incluso, al mirarlo de manera federal uno lo que ve es que se concentra en algunas regiones: muchos en la ciudad de Buenos Aires, algunos en la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, un poco menos Mendoza, y el resto del país tiene un esquema de acceso al financiamiento más bajo.

En ese sentido, hay que trabajar en promover un fuerte proceso de inclusión financiera. Esto, para el Gobierno nacional tiene un esquema central en la articulación con las provincias. Buenos Aires tiene el Fondo de Garantías Buenos Aires (Fogaba), que de los siete fondos que hay en las provincias es el que concentra arriba del 90 por ciento de los recursos. En esta etapa fortalecimos los dos instrumentos centrales que tiene el Ministerio de Desarrollo Productivo en materia de financiamiento para las pymes que son el Fondo de Desarrollo Productivo (Fondep) y el Fondo de Garantía Argentino (Fogar). Tenemos que fortalecer el Fondep para el crédito directo, y por otro lado el Fogar, porque el gran problema que tienen las empresas son las garantías. Así pensamos en el tema de inclusión con estos dos instrumentos, con estas herramientas y con una lógica muy federal.

¿Qué estimación hacen para el programa PreViaje y si piensan que podrá ayudar a que el impacto de la crisis del coronavirus sobre el turismo no sea tan duro para este verano?

-Justamente el turismo es uno de los sectores con mayor complejidad para planificar. En todo el mundo hay situaciones de vuelta para atrás, una permanente reestructuración. El programa PreViaje es coordinado con la gente del Ministerio de Turismo y nuestras primeras impresiones son que ha tenido muy buen inicio. Firmamos junto con el Ministerio de Turismo y el Banco Nación una línea de financiamiento que fue acordada junto a las Cámaras del sector con tasa de interés al 0% para el primer año. El turismo está categorizado como un sector crítico, entonces entre el ATP, créditos, exenciones impositivas y programas de apoyo, ya son más de 30.000 millones de pesos los destinados exclusivamente para el sector.

¿Cómo son las herramientas de transformación digital que anunció la Sepyme?

-Pusimos en marcha programas que estaban cerrados o desfinanciados. Uno de ellos es el PAC, de apoyo a la competitividad. Prácticamente cerrado este año, activamos una agenda de temas de transformación digital, diseño e innovación.

La provincia de Buenos Aires cuenta con empresas que están en problemas en términos de la necesidad de transformar su dinámica productiva. Armamos programas integrales de asistencia técnica, de acompañamiento, de capacitación y financiamiento. Eso es una agenda de gestión para nosotros, para no pensar en elementos aislados sino pensar como parte de una política productiva industrial integral. Por último, activamos una agenda con distintas cámaras que llamamos Indtech 4.0. Hay que pensar la industria de nuestro país con una perspectiva de transformación tecnológica, y por eso estamos trabajando en un hub para poder concentrar toda la oferta y demanda de servicios tecnológicos.

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Uno de los reclamos de las pymes siempre fue que “aparecen créditos, pero nunca cumplimos requisitos”. ¿Cómo trabajan en este punto?

-Estamos trabajando en esquemas de promoción para tener líneas que sean consistentes con la situación compleja en la que vivimos, después de la doble crisis de la pandemia y el macrismo. Desde la perspectiva de un banco que va a dar un crédito, lo que tiene que ver es que la empresa pueda reparar ese crédito. Entonces tiene que aparecer algún esquema para que la empresa tenga la garantía necesaria. Y ahí aparece el Fogar.

El financiamiento lo vemos como uno de los lineamientos centrales y así se refleja en nuestro presupuesto, que creció de 3.550 millones en 2018 y 3.400 en 2019 a más de 100.000 millones de pesos este año y a 102.000 millones de pesos el año que viene. Una parte muy importante la forman programas de asistencia a la productividad y, por otro lado, líneas de financiamiento y garantías para que las pymes tengan el financiamiento necesario en una agenda de reactivación productiva. (DIB)

Fuente: La Verdad