El modelo de los clubes, en una encrucijada
En los próximos días, el Real Madrid, vivirá dos acontecimientos trascendentes y distintos: el 16, en el estadio Santiago Bernabeu, se jugará un partido de fútbol americano entre los Washington Commanders y los Miami Dolphins, y una semana más tarde se llevará a cabo una Asamblea crucial en el club blanco, en la que se va a discutir el modelo asociativo a seguir en los próximos años.
Pareciera que son hechos completamente diferentes entre sí, pero no lo son. Por un lado, Real Madrid se propone cambiar un modelo que fue siempre el mismo desde su fundación en 1902, el de pertenecer exclusivamente a sus socios que es el mismo que llevan a cabo los clubes de fútbol en Argentina, con la excepción formal de Talleres de Córdoba.
El presidente del Real Madrid, el poderoso empresario de la construcción Florentino Pérez, dueño de Aceros y Dragados a través de la megaempresa Actividades de Construcción y Servicios (ACS), viene observando desde hace tiempo que aquel modelo del siglo XX que tantos éxitos trajo a la entidad, ya no puede seguir de la misma manera desde la llegada de los jeques a otros clubes de la competencia, y especialmente, ante la existencia de fondos de inversión de países árabes que generan contrataciones ilimitadas de jugadores, como son los casos del Paris Saint Germain con Qatar, Manchester City con Emiratos Árabes Unidos, y Newcastle con Arabia Saudita.
Si a esto le sumamos la llegada de capitales estadunidenses al fútbol, de manera masiva (en muchos clubes de la Serie A o en los de la Premier League y ahora comienzan a ingresar en España), Pérez considera que el Real Madrid debe renovarse y considera que, para no girar rotundamente desde el presente o desde su larga y exitosa historia, debe proponer a los socios ir hacia un modelo como el del Bayern Múnich, es decir, el de "50 por ciento más uno", en el que los socios mantienen por muy poco el control mayoritario de las acciones pero se reserva casi la mitad de ellas para las empresas privadas que inviertan.
Este modelo es bastante particular porque, de alguna manera, no acepta capitales "golondrinas" -los que invierten por un tiempo y cuando hicieron sus abriles se van y dejan colgados a los clubes, como ya se conoció en demasiados casos tanto en Europa como en Sudamérica, sino que pretende que las empresas que lleguen a controlar un buen porcentaje de las acciones del club tengan una referencia histórica y hayan demostrado, en su larga trayectoria, que siempre estuvieron cerca y que por esas mismas "razones del corazón", no lo dejarían en una situación de crisis o de altas ganancias.
Por otro lado, para que esto pueda ocurrir y los socios, votar una nueva y trascendente etapa de cambios que acaso le permitiría al Rea Madrid dar un salto de calidad en Europa y en el mundo, y pueda competir de igual a igual con estos clubes que reciben fondos estatales (se lo suele llamar "dóping financiero"), el club blanco debe demostrar solvencia económica y transparencia en sus números, como para seducir a estos capitales.
No fue casualidad que en estos días se conociera, por ejemplo, que el presupuesto del club para la temporada 2025-26 es de 1248 millones de euros en ingresos ordinarios, sin contar las transferencias, un récord absoluto, y en buena parte, gracias a los beneficios de su estadio, el Santiago Bernabeu, que incluye un incremento de 63,5 millones de euros respecto del cierre del ejercicio 2024-25, un 5 por ciento, gracias a su explotación (como este partido de fútbol americano) y por los acuerdos comerciales. En la anterior temporada, gracias a los nuevos negocios en el recinto, ingresó 79,1 millones (52,6 del Tour Bernabeu, 15,4 de eventos y conciertos y 10,3 de restauración, y todo cuando el estadio aún no estaba al cien por ciento de su posible explotación porque la obra de remodelación no estaba terminada.
Siguiendo con el fútbol americano y su relación con el Real Madrid, una valoración reciente de la revista "Forbes", los Dallas Cowboys son la entidad más valiosa, tasados en 10.100 millones de dólares, con su incremento del 12 por ciento en el último año, y la única entidad deportiva que supera los 10.000 millones de esa moneda.
Luego le siguen los Golden State Warrions, de Stephen Curry, de la NBA, tasados en 8800 millones, y Los Ángeles Rams, también de la NFL, en 7600. A continuación, las franquicias neoyorquinas de los Yankees de beisbol (7550) y los Knicks, de básquetbol (7500) y recién se puede encontrar al Real Madrid en el duodécimo lugar (6600), siendo la única entidad de todas, que tiene a sus socios como dueños.
Pero Florentino Pérez tiene la sospecha de que esta valoración del Real Madrid se queda corta cuando observa que, en junio pasado, la familia Buss vendió Los Ángeles Lakers a Mark Walter, CEO de TWG Global y dueño de los Dodgers, en 10.000 millones.
Estas operaciones, como el valor que puede conseguir en alza en una cotización el Real Madrid para una futura venta de un porcentaje de sus acciones al capital, son miradas con lupa por Apollo Global Management, el gigante estadounidense de la inversión alternativa que está a punto de ingresar como principal accionista en el Atlético de Madrid, según rumores cada vez más crecientes desde que uno de sus dirigentes y hasta ahora entre los principales accionistas, Miguel Gil (hijo del expresidente Jesús Gil y Gil) aceptara esta operación en marcha.
Por ahora, Forbes cotiza a la entidad rojiblanca en 1700 millones de dólares, lo que significa 3,8 veces menos que la del Real Madrid, cuando sus ingresos superan a los del Atlético en 2,9 veces, algo que no deja indiferente a Apollo, fundada en 1990 por León Black y que hoy mueve 900.000 millones de dólares en diferentes gestiones y que apunta a quedarse con dos tercios del capital de los "colchoneros" aunque dejando como dirigentes tanto a Gil como a su actual presidente, el productor cinematográfico Enrique Cerezo, quienes, de todos modos, se quedarían con una participación accionaria minoritaria.
La diferencia con el Real Madrid es que el Atlético de Madrid ya es una sociedad anónima y está controlado en un 70 por ciento por la sociedad Atlético Holdco S.L, compuesta a su vez en un 50 por ciento por el Holding de Inversiones Atléticas (que pertenece en un 100 por ciento a Gil Marín), un 15 por ciento por Video Mercury Film (controlado por Cerezo) y por Stormont Investments (de la gestora estadounidense Ares Management). El otro 27 por ciento está en manos de Quantum Pacific Management, un fondo de inversión del israelí Idan Ofer.
Según los rumores, estos dos tercios del capital total del Atlético de Madrid podrían venderse en una cifra cercana a los 2000 millones de euros. En septiembre pasado, el CEO del club rojiblanco concedía una entrevista al diario económico español "Expansión" en el que admitía que "Empezamos a invitar a grupos, bancos o personas en el capital del club, generamos confianza y fueron entrando. Empezamos con Wanda, seguimos con Quantum, Ares... Estamos abiertos a nueva entrada de capital, que entendemos necesaria para que el club funcione mejor. Para intentar que ese concepto que tengo de que el fútbol dura más de 90 minutos se pueda llevar a cabo".
En este sentido, para seguir mostrando un crecimiento, el "Atleti" anunció en un corto lapso importantes acuerdos con Red Bull, Riyadh Air o el Rwanda Development Board, entre otros. Hace apenas días, se convertía en colaborador del Gran Premio de España de Fórmula 1 que se celebrará en Madrid entre el 11 y el 13 de septiembre de 2026, con el estadio Metropolitano como corazón del hospitality, y del concierto de la semana.
A esto hay que sumarle el proyecto en construcción de la llamada "Ciudad del Deporte", ya en marcha, con una inversión del club de 350 millones de euros para un predio de 265 mil metros cuadrados para el ocio y el deporte y que contendrá áreas para el uso del club y otras para gestión municipal.
Si estos son los caminos del Real Madrid y el Atlético de Madrid, que mantienen proyectos fuertes ligados al capital, la gran pregunta es cómo hará el Fútbol Club Barcelona para seguir siendo de los socios con una deuda superior a los mil millones de euros, y atado al Fair Play Financiero a la hora de contratar jugadores.
Seguramente el ya cercano regreso al Camp Nou luego de más de cuatro intentos fallidos porque las obras no finalizaban y teniendo que jugar como local en el estadio Olímpico de Montjuic, perteneciente al ayuntamiento de la ciudad, puede ayudar a mejorar la situación, pero la gran pregunta es cómo reaccionarán los hinchas azulgranas si sus dos principales rivales en la liga española avanzan hacia otro status.
De aquí al final de la temporada, en junio, habrá mucho en juego en el fútbol español, y no sólo en el césped.
Por Sergio Levinsky, desde Madrid
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