Las autoridades chinas también alertaron por envases de mariscos ecuatorianos. Preocupación por que los controles asiáticos constituyan una nueva barrera paraarancelaria. Brasil es el mayor mundial exportador de pollo.

China reveló hoy que detectó rastros de coronavirus en pollo congelado proveniente del sur de Brasil y exportado al gigante asiático. La noticia generó preocupación a nivel mundial y enciende una luz de alerta en la Argentina, tanto sobre los controles sanitarios que se efectúan a los alimentos importados como por la posibilidad de que se complique aún más la actividad exportadora para el sector.

Según las autoridades de la ciudad china de Shenzhen, donde se analizó la importación de alitas de pollo congeladas provenientes de una planta en Santa Catarina -perteneciente al tercer mayor procesador de pollo y cerdo brasileño, Aurora- se identificó el coronavirus en el lote supervisado. Todas las personas testeadas que pudieron tener contacto con el producto dieron negativo al Covid-19.

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En Brasil, el Ministerio de Agricultura que en ocasiones anteriores expresó que no hay evidencia de que el coronavirus se transmita en alimentos o envases de alimentos a seres humanos, aclaró que está consultando a su equipo técnico sobre este reporte chino. Por lo pronto, Brasil tiene motivos para temer consecuencias, como una caída de sus exportaciones, a lo que se suman los aranceles antidumping que hace un año y medio China aplica al pollo brasileño.

Hasta 2017, Brasil era el primer proveedor de China en pollo congelado, por un valor de casi u$s 1.000 millones anuales y un volumen cercano al 85% de las importaciones del gigante asiático, y fue perdiendo partes del mercado en favor de Tailandia, Argentina y Chile, explicó la consultoría especializada Zhiyan.

También envases de gambas de Ecuador exportados a China tenían rastros de coronavirus, confirmaron hoy autoridades del gigante asiático, donde los camarones ecuatorianos vienen representando un mercado en ascenso (de 16.000 toneladas en el 2017 pasaron a exportarle 500.000 en 2018). Pero no es la primera vez: otra región china consignó hace un mes la detección del coronavirus, también en envases de camarones ecuatorianos.

En todo caso, los controles sanitarios chinos para determinar si los productos importados son “covid-free” hacen temer a Sudamérica que resulten en medidas paraarancelarias para productos alimenticios de esta región.

A comienzos de julio, en el seminario “Alimentos seguros en el comercio mundial frente a un escenario de profundización de barreras no arancelarias” representantes del sector público y privado de América latina y el Caribe ya daban señales de alerta.

El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y Centro de Exportadores de Cereales (CEC), Gustavo Idígoras, mencionaba “una preocupación que tenemos es la aparición de nuevos requisitos que está tratando de imponer China, por ahora de manera privada”. “Los pedidos de embarques ‘covid free’ son absolutamente injustificados desde el punto de vista sanitario”, agregó.

“Esto nos parece un principio precautorio, un ejercicio excesivo e ilimitado, que puede generar inconvenientes y costos extra (como en el caso de las carnes, de testeo por embarque), que nos parece que son inaplicables, y no están justificados por la ciencia. Esto generará nuevas barreras al comercio que deberíamos, en forma conjunta, tratar de trabajarlas desde un punto de vista regional”, previó Idígoras.

La industria cárnica también está siendo muy observada, tras los casos de Covid-19 detectados en mataderos de Alemania, Bélgica, Francia, Estados Unidos, y en julio también en Argentina y Brasil.

Fuente: El Cronista