Comunicación digital: la oportunidad para crecer en un mundo conectado

En un mundo donde la primera impresión ocurre en las pantallas, las organizaciones tienen una oportunidad única: transformar su identidad cultural, turística y empresarial en un relato digital que conquiste audiencias globales.

Redacción

En el mundo actual, la comunicación digital dejó de ser un accesorio para convertirse en el corazón de la estrategia de negocios. Ya no alcanza con tener presencia en redes sociales ni con hacer campañas esporádicas: las marcas que quieren crecer necesitan construir vínculos consistentes, relevantes y auténticos con sus audiencias.

Más que un posteo: una estrategia

El error más común de las empresas -grandes o chicas- es confundir presencia con estrategia. Subir fotos a Instagram no significa hacer marketing, lo mismo que tener un logo no significa tener identidad de marca. La comunicación digital debe responder preguntas concretas: ¿qué somos?, ¿a quién le hablamos?, ¿qué problema resolvemos?, ¿qué nos hace diferentes?

Philip Kotler lo resume bien en Marketing Management: el marketing efectivo no empieza en la acción, sino en la comprensión del cliente. Y ese principio, llevado al mundo digital, se traduce en coherencia entre lo que una empresa es y lo que transmite en cada plataforma.

 Nuestra provincia cuenta con un activo fundamental: talento joven y creativo.

El cliente ya no espera

El consumidor actual investiga, compara, pregunta y decide en cuestión de segundos, y casi siempre lo hace desde su celular. De acuerdo con Think with Google (2023), el 53% de los usuarios abandona una web si no carga en menos de tres segundos. Esto muestra que la experiencia digital ya no es opcional: es parte del servicio.

La oportunidad mendocina

Mendoza no parte de cero en comunicación digital. Tiene un patrimonio simbólico y cultural riquísimo que es materia prima para construir estrategias sólidas: el vino, la gastronomía, el turismo de montaña, la producción audiovisual y la identidad hospitalaria de su gente. Todo eso puede convertirse en relatos digitales con impacto global.

El desafío es que ese valor no se diluya en la improvisación. Una bodega puede tener el mejor Malbec, un restaurante la mejor experiencia gastronómica o una pyme turística un diferencial único, pero si no lo dan a conocer de manera clara y profesional, quedan invisibles en un mar de ofertas.

Según el Monitor de Turismo del BID (2024), más del 70% de los turistas internacionales define su itinerario a partir de la información digital, especialmente en redes sociales y plataformas de reseñas. Esto significa que el primer contacto de los visitantes con Mendoza ya no es físico, sino digital.

Además, la provincia cuenta con un activo fundamental: talento joven y creativo, formado en comunicación, marketing, diseño y tecnología. Si ese capital humano se articula con las pymes y sectores productivos tradicionales, Mendoza puede transformarse en un polo regional de comunicación digital exportable.

La clave no está en imitar a otras provincias o países, sino en contar lo propio con calidad global: una campaña de vino que pueda viralizarse en Asia, una experiencia turística pensada para dialogar con viajeros europeos, o un emprendimiento gastronómico capaz de captar a nómadas digitales que recorren Latinoamérica.

Crecer con propósito

La comunicación digital no es solo un recurso para "estar", sino una palanca de crecimiento real. Profesionalizarla es lo que permitirá a Mendoza dejar de depender únicamente de lo que produce y empezar a competir por cómo se cuenta al mundo.

Sobre el autor

Gonzalo Catulo es licenciado en Comunicación Social y especialista en marketing digital, estrategia y gestión de proyectos. Asesora a marcas, pymes e instituciones para que crezcan con dirección, coherencia y propósito.

Fuentes citadas

Kotler, P. & Keller, K. (2016). Marketing Management (15.ª ed.). Pearson. Think with Google (2023). Consumer Insights Report. Banco Interamericano de Desarrollo (2024). Monitor de Turismo en América Latina.
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