“La Argentina es un país con mucha riqueza no explotada adecuadamente”, aseguró el presidente.

El presidente Alberto Fernández aseguró hoy que la inversión privada, la exportación y la generación del empleo en áreas con gran potencial de desarrollo son las claves para salir de la crisis del coronavirus y dijo que, para ello, el estado deberá acompañar con un mayor nivel de reservas internacionales, un dólar competitivo y un déficit fiscal controlado.

En ese sentido, planteó que la pandemia de la Covid-19 abrió una etapa de reconstrucción para la Argentina, con un diálogo político más constructivo y en el que la sociedad “deje de ver como antípodas al empresario y a quien trabaja”.

“Lo que más necesita la Argentina es inversión, producción, trabajo y desarrollo. No hay otra forma de cambiar que con desarrollo y tenemos muchísimas oportunidades para invertir en el país”, afirmó el presidente en una presentación ante el Consejo de las Américas.

Minería, hidrocarburos, actividad pesquera, turismo, energías renovables y la industria del software y el conocimiento fueron mencionadas como algunas de las áreas de mayor potencial para su desarrollo en el país que pueden ayudar a revertir el proceso de estancamiento económico.

“La Argentina es un país con mucha riqueza no explotada adecuadamente, que necesita de la asociación del estado y el capital privado. Eso no quiere decir ser socio, sino que el estado genere as condiciones para que el capital privado invierta”, dijo el Presidente, quien mencionó el avance de acuerdos con Chile para el uso de sus puertos para el comercio con el Pacífico y un plan de obras de conectividad en todo el país.

Asimismo, dijo que más que un plan económico lo que prefiere es fijarse objetivos y “que lo que hagamos cumpla con eso”.

“La Argentina tiene un problema de deuda: tenemos que desendeudarnos. Tenemos que acumular reservas y para hacer eso el camino es exportar más y, para hacer eso, tenemos que tener un precio del dólar competitivo.Y, para lograr todos eso, necesitamos un superávit comercial y, para ello, que el equilibrio fiscal se sostenga”, aseveró Fernández.

Si bien reconoció que en este momento el Gobierno está haciendo “un enorme esfuerzo” para asistir a los sectores más golpeados por la crisis, afirmó que su meta es “construir un sistema económico más sólido”. “El objetivo no es vivir con déficit, el objetivo es superarlo”, sentenció.

Por otra parte, dijo que su Gobierno recibió un país con un 36% de pobreza, un nivel de endeudamiento de casi el 100% del PBI, una deuda que debía ser pagada en muy poco tiempo, con más de 50 puntos de inflación y estancamiento económico.

“Siempre digo que la Argentina estaba en terapia intensiva y con un respirador cuando llegamos. Con la pandemia le desenchufaron el respirador”, apuntó ante la mirada del ministro de Economía, Martín Guzmán, quien lo acompañó en la presentación.

“Queremos que este momento tan trágico sea una oportunidad para un sistema de desarrollo más justo y de una Argentina más equilibrada”, dijo el Presidente, que pidió acabar con los falsos dilemas como el de “la Argentina de los unos y los otros”.

“Tenemos que dejar de ver como antípodas al empresario y a quien trabaja. Tenemos que entender que el empresario es alguien que da trabajo y hay que unirlos en el objetivo común del desarrollo”, dijo Fernandez.

“Tenemos que construir un sistema económico más sólido, que distribuye más equitativamente, que no deja a nadie afuera”, cerró el jefe del Estado.

“Confío en que los acreedores entiendan que es el último esfuerzo que podemos hacer”, comentó luego ante un auditorio de empresarios, fondos de inversión y acreedores de la Argentina en el marco de un encuentro virtual organizado por el Council of the Americas.

“Confió en que los acreedores van a entender lo que estamos proponiendo; esto es lo que podemos hacer”, repitió el jefe del Estado, quien subrayó que la oferta argentina “no es un capricho, es sensatez”.