El presidente volvió a marcar diferencias con Horacio Rodríguez Larreta, con respecto a las reaperturas que impulsa en el marco de una nueva etapa de la cuarentena: “Yo hubiera preferido que no abran bares y restaurantes en la Ciudad de Buenos Aires”

El presidente Alberto Fernández criticó este sábado a quienes participaron de las movilizaciones en contra del Gobierno nacional y señaló que siempre “15 días después crecieron los casos”. En ese sentido, el mandatario aclaró que todo el mundo “tiene derecho a criticar”, pero consideró que la oposición “tiene que aprender a criticar en la pandemia”.

“En la pandemia no se critica con manifestaciones. Prefiero que salgan a los balcones y golpeen las cacerolas”, aseguró.

En esa misma línea, arremetió contra el ex presidente Mauricio Macri, quien se alegró públicamente por la importante convocatoria que tuvo la última movilización. “No me parece feliz que un Presidente celebre la salida a la calle de la gente en plena pandemia”, lamentó Fernández. Y agregó que en Alemania la canciller Angela Merkel mandó a “reprimir las marchas anticuarentena”.

Además, insistió en que Macri, al inicio de la pandemia, le recomendó que “dejara morir a los que se tienen que morir”. “Él se dio por ofendido porque yo hablé sobre una charla que tuve con él. Yo no tengo ninguna necesidad de mentir. Solo lo escuché y di por terminada la charla”, dijo en Sobredosis de TV, por C5N.

“Quince días después siempre crecieron los casos”, manifestó el Presidente, en relación a las manifestaciones en plena pandemia. (Nicolás Stulberg)

“Quince días después siempre crecieron los casos”, manifestó el Presidente, en relación a las manifestaciones en plena pandemia. (Nicolás Stulberg)

Por otro lado, volvió a manifestar sus reparos con la política de flexibilización que impulsa el Gobierno porteño, en el marco de una nueva etapa de la cuarentena establecida por el coronavirus. Según Fernández, la habilitación de locales gastronómicos lleva naturalmente a un “relajamiento” de las medidas de distanciamiento social.

“Yo hubiera preferido esperar un poco más, Rodríguez Larreta me planteó una presión muy grande de los comerciantes”, explicó y afirmó que “le han hecho creer a la gente que estando en la calle el riesgo no existe”. “El riesgo existe, es menor pero existe”, añadió.

Fernández reveló que la idea original del jefe de Gobierno era abrir alrededor de 8 mil bares y restaurantes. Sin embargo, contó que le pidió que autorizara únicamente los que ya tenían la habilitación para tener mesas en las calles.