El exsubsecretario de Coordinación de Obra Pública Federal durante el kirchnerismo se presentó como posible víctima de las maniobras de la AFI macrista.

El exsubsecretario de Coordinación de Obra Pública Federal en el kirchnerismo, Carlos Kirchner, fue aceptado hoy como querellante en la investigación por espionaje ilegal a cargo del juez federal de Lomas de Zamora, Juan Pablo Auge.

El magistrado entendió que el primo del fallecido expresidente Néstor Kirchner pudo ser víctima de las maniobras y por eso lo aceptó como querella, con lo cual tendrá acceso al expediente y podrá pedir medidas de prueba, informaron fuentes judiciales.

Al pedir ser querellante, el exfuncionario recordó que fue uno de los detenidos espiados en prisión por exagentes de la AFI en el gobierno de Cambiemos.

Ese espionaje “podría haberse producido no sólo en la oportunidad del encierro carcelario del suscripto, sino también posiblemente con anterioridad, y en orden a alimentar presuntas evidencias concernientes a otras causas en las que estuviera imputado”, sostuvo en el escrito presentado ante el magistrado de Lomas de Zamora.

Kirchner aludió a “la verificación de la existencia de un listado” que lo “ubica como una de las personas investigadas” en esas maniobras ilegales.

“Al estilo de un sistema tipo Gestapo, me identifica con un color en un supuesto semáforo y además señala a una persona con una suerte de nombre de guerra quien sería el encargado de llevar a cabo tal accionar, comprueba por si solo el carácter de particular ofendido”, concluyó.

Carlos Kirchner es juzgado en la actualidad en la llamada causa “Vialidad” por el presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz a favor de empresas del detenido Lázaro Báez.

Kirchner estuvo con prisión preventiva en la cárcel de Ezeiza desde diciembre de 2017 a octubre de 2019.