Lorenzo Sartori ·

Vejestoriedades

Diario Jornada | Miercoles, 31 de Octubre de 2012 : 09:01

Si te miras en el espejo y te pareces más a tu abuelo que a tu nieto, es posible que estés comenzando a vivir una etapa nueva: la de ser otro viejo más.

“Viejos son los trapos” he oído decir piadosamente a tanta gente al hablar sobre los ancianos.

No conozco el origen de esa frase, pero tal vez fue un tardío arranque de autoestima de algún candidato a momia, por aquellos años en que estaba de moda el papiro.

Y en esa creencia me he criado, esperando ansioso y con curiosidad el día que ya no me sirvan mis médicos y tenga que ir a ver a un “trapólogo".

 Pongamos las cosas en claro. Sobre tema de los viejos ya he hablado aquí en otras ocasiones. Y no es que esté obsesionado por el tema ni mucho menos. ¡Que va!

Pero hay etapas en la vida cuando por una razón o por otra uno descubre que se va diluyendo esa sensación de inmortalidad que a todos nos engaña a lo largo de buena parte de la vida y que nos conduce a postergaciones que a menudo son definitivas.

Es que el tiempo pasa y no espera, o lo usas o lo dejas. ¡Y transcurre! A determinada edad hay señales, indicios, cosas que te lo están diciendo a cada rato. Descubrir alarmado, por ejemplo, que ojeas el diario para saber sobre la vida social de amigos y parientes pero ya no lo lees en la página de “Sociedad” sino en la de “Fúnebres”,

A propósito de espejos aún me estremece una experiencia que tuve la semana pasada. Fui a comprarme un saco y el vendedor me dijo: ahí tiene un espejo. A esta altura de mi vida ya no me miro. Me peino y me afeito de memoria.

Pero cuando me vi de cuerpo entero en el espejo de la sastrería...no entendí nada. Había un anciano ahí metido que me miraba con curiosidad.

Miré detrás del espejo pero no había nadie. De pronto el vendedor se paró al lado del viejito y le dijo "mi amigo, le queda como una pinturita".

Fue entonces cuando me di cuenta que el viejito ése era yo......Y lo de la pinturita.....al imbécil ése le gustará Picasso supongo.

Me puse en varias posiciones....tiré por aquí, estiré por allá. Pero era como acomodar hojas y ramitas secas en una bolsa de consorcio.

A punto estuve de pedirle que me cambiara el saco por una mortaja. Pero no quise molestar y me fui, arrastrando por la vereda la pesada carga que los años fueron acumulando sobre mis espaldas, de lo que hasta ese día no había tenido plena conciencia

 Es en momentos como ése cuando nos damos cuenta de que todo tiene fin y por ahí nos da por hacer un balance ¿Para que? Las hojas del almanaque que no están…no están. Y descubrimos con desaliento cuanto tiempo dejamos pasar sin haber cumplido con los ideales que nos brotaban como el acné en los poros del idealismo adolescente.

Para sintetizar mi vida, diré que el otro día llegué a una conclusión: de unos 20 proyectos que tenía en mi juventud, apenas si me faltan 19 y medio. Hay un libro que decidí escribir en 1978…..Está sin empezar. Bueno, las tapas ya las tengo. Ahora sólo es cuestión de rellenar las páginas en blanco. No es tanto lo que me falta si lo miramos con optimismo. Sin embargo, cosas así, por más excusas que le busques, te hacen sentir culpable.

Lo que si haré algún día, aunque no quiera, es fallecer. En eso me siento muy seguro, especialmente cuando voy al médico, que me mira con asombro y exclama: "¡Cómo! ¿Usted todavía por aquí?"

Pero al menos mi entorno es acorde a mi edad. La compu por ejemplo. Por ahí no enciende, se traba el lector de CD, parpadea, se congela.....Hace poco me lleve un verdadero susto……se le quemó la fuente y el fly bag, o como se llame, hizo abandono de trabajo.

Pero a mi vieja PC , copiloto en tantas páginas escritas, la miro con cariño y le digo confidencialmente: "Querida no te preocupés. No te voy a cambiar....Después de todo somos afines....a ambos nos falla la memoria RAM y vos hablás por un solo parlante ¿Que más da si yo solo escucho por un oído?  A esta altura creo que nos vamos a ir juntos a la Papelera de Reciclaje.....

En definitiva, hay distintos grados de vejez: anciano, abuelo, vejestorio, decrépito, veterano, maduro, senil, achacoso, longevo, vetusto,.arcaico, anticuado, pretérito, antiguo, rancio, fósil, lejano, trasnochado, tradicional, antediluviano, arqueológico, gastado, estropeado, deslucido, ajado, usado, destartalado. No deberían ser etapas graves si uno las sabe asumir. Lo malo es cuando uno pasa a la categoría de cosa. “¡Che! entren al abuelo que esta lloviendo!” No. ¡Me muero si tengo que vivir esa etapa!

Diario Jornada Mendoza
*
*
Jornadaonline.com