El enorme atractivo de la nostalgia, es su seducción. Nos lleva a pensar que fuimos mejor de lo que somos; nos hace mirar el pasado con condescendencia.
Cada tanto en el la mesa de un café, en una reunión cualquiera, alguien extrae del bagaje colectivo de la nostalgia la trillada pero siempre vigente sentencia de que todo tiempo pasado fue mejor.
“Que antes se vivía como se debe y ahora vivimos como la mona....que nos estamos alienando, que la violencia nos acorrala y nos mata, que el stress nos está estresando, que todo está contaminado, que la capa de ozono esta a la miseria, que ya no hay donde meter tanta basura, que el calentamiento global y la droga nos va a aniquilar, que las guerras no terminan ....que así, claro está, no se puede vivir y que antes nada de esto ocurría y vivíamos en un mundo más habitable”.
Es cierto, nada de esto ocurría....pasaban otras cosas, ni mejores ni peores, sino diferentes. Seguramente dentro de 100 años alguien dirá que en el siglo XXI se vivía mejor. Doscientos años mas adelante volveremos sobre lo mismo y así sucesivamente.
Para poner las cosas en su lugar, hay que ser más precisos respecto de que se entiende por "estar mejor" en vez de dejarnos llevar por la memoria del corazón, que elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, un artificio gracias al cual logramos sobrellevar el pasado.
Para quien afirma que antes todo era mejor ¿desde qué perspectiva lo hace? ¿Desde la nuestra o desde la de quienes lo vivieron? ¿Qué entendemos por mejor? Tal vez el estilo de vida de antes no es muy convincente para nosotros pero para esas personas era normal.
Una tribu nómada que se dedicaba a la caza del mamut podía ser perfectamente feliz porque no conocía otra cosa y disfrutaba de la vida mientras tuviera que comer y no llegara otra tribu y se comiera sus mamuts....y a veces a ellos también (el hambre no conoce razones).
Uno de estos cazadores podría estar muy orgulloso de su lanza de sílice para cazar... porque no sabía lo que es un rifle. Dale ahora un arma moderna y verás que hace con la lanza. Es muy fácil ser feliz si uno desconoce que existen cosas mejores.
Cada época tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas.
No sólo ha de tenerse en cuenta las "condiciones objetivas". También sería necesario analizar cómo la gente interioriza lo que vive. Creo que para valorar correctamente si el pasado era mejor o peor debemos tener en cuenta no sólo esas condiciones objetivas sino también la actitud con la que la gente abordaba la vida; cómo se sentían frente a lo que sucedía en el exterior. Porque si lo interiorizaban bien, entonces el pasado no era ni más bueno ni más malo de lo que es el presente para nosotros.
En conclusión, no es una cuestión de mejor o peor, sino mas bien de diferencia en los modos, con sus ventajas y sus inconvenientes.
A propósito recordamos lo que dijo Ernesto Sábato sobre el tema: "...Ni el diablo sabe qué es lo que recordará la gente, ni por qué. En realidad, siempre he pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizás sea una forma de defensa de la especie humana. La frase “todo tiempo pasado fue mejor” no indica que antes sucedían menos cosas malas, sino que, felizmente, la gente las hecha en el olvido....”
Pese al fatalismo de los pesimistas, la humanidad ha demostrado constantemente su capacidad de mejorar, de evolucionar, de progresar hacia un futuro mejor. Para ello tuvimos que deshacernos de un montón de rémoras del pasado, estudiar profundamente y transformar la realidad, a veces pacíficas y a veces violentas. Y tendremos que seguir haciéndolo si queremos ir aún mejor.
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