Internacional · Afganistán

Desde Afganistán, Obama promete "un nuevo día" a los estadounidenses

Diario Jornada | Miercoles, 2 de Mayo de 2012 : 08:21

Al menos seis muertos dejó un atentado suicida talibán con coche-bomba este miércoles en Kabul poco después de partir el presidente Barack Obama, en visita sorpresa a la capital afgana, que prometió a los estadounidenses "un nuevo día" después de una década de guerra.

El atentado se produjo en Jalalabad Road, donde se encuentran 
varias bases militares extranjeras, indicó a la AFP el jefe de la 
policía de Kabul, Mohammad Ayub Salangi, y apuntó contra 
el "Green Village", una residencia para extranjeros sobre todo de 
organizaciones internacionales, entre ellas la Unión Europea y la 
ONU.
   Una segunda explosión se produjo en las cercanías unos minutos 
después.
   En un texto enviado a la AFP, un portavoz talibán declaró 
que "un abnegado combatiente cometió un atentado suicida con 
coche-bomba contra una base militar extranjera de Kabul, seguido 
de otros combatientes que entraron en la base".
   La Embajada de Estados Unidos, situada cerca de la oficina de 
la AFP, activó las sirenas de alarma e instó a su personal 
a "buscar refugio y alejarse de las ventanas".
   Estas explosiones, poco después de partir Obama, ilustran el 
auge de la actividad de los talibanes más de diez años después de 
la invasión de las fuerzas de la OTAN para echarlos del poder.
   El pasado 15 de abril, los insurgentes lanzaron seis ataques 
coordinados a través del país, con un balance de 47 muertos, 
entre ellos 36 insurgentes.
   Durante su visita de seis horas, la noche del martes al 
miércoles, un año exacto después de la eliminación de Osama bin 
Laden, Obama prometió "un nuevo día" a los estadounidenses, que 
han pagado un caro tributo, con 1.957 soldados muertos en 
Afganistán desde 2001, según la web icasualties.org que recopila 
las estadísticas de la ISAF.
   También firmó un acuerdo estratégico con el presidente afgano 
Hamid Karzai, que marca las condiciones de una presencia de 
soldados estadounidenses en su país hasta 2024.
   Dicho acuerdo no contempla bases militares permanentes en 
Afganistán, pero compromete a este país a dar "acceso y a 
permitir a las fuerzas estadounidenses actuar hasta 2014 y más 
allá. 
   Asimismo prevé la posibilidad de que las tropas de Estados 
Unidos permanezcan en Afganistán después de 2014 para entrenar a 
las fuerzas afganas y combatir (a los elementos) de Al Qaida 
restantes, según la Casa Blanca.
   Según la misma fuente, "Estados Unidos designará a Afganistán 
aliado mayor no miembro de la OTAN", un estatuto acordado a 
países como Japón, Jordania o Egipto, que "no compromete a 
Estados Unidos en cuanto a un número de soldados o a un nivel de 
financiación en el futuro".
   En su discurso en la base aérea de Bagram, difundido al 
anochecer del martes en la costa Este norteamericana por el 
cambio de hora, Obama afirmó que vencer a Al Qaida está "ahora a 
nuestro alcance" y reiteró su llamamiento a los talibanes para 
que participen en la reconciliación nacional.
   Obama, candidato a la reelección, se dirigió sobre todo a sus 
compatriotas casi once años después de que Estados Unidos 
invadiera Afganistán tras el 11 de Septiembre, y derribara el 
régimen de los talibanes que había dado cobijo a Al Qaida y a su 
jefe Osama bin Laden.
   "Reconozco que numerosos estadounidenses están hartos de la 
guerra (...) No dejaré en peligro a estadounidenses ni un solo 
día más de lo absolutamente necesario para nuestra seguridad 
nacional. Pero debemos poner fin a esta guerra de manera 
responsable", expresó.
   "Hemos evolucionado durante más de una década bajo los 
nubarrones de la guerra. Sin embargo aquí, en la oscuridad que 
precede al alba de Afganistán, distinguimos el resplandor de un 
nuevo día que soma por el horizonte", afirmó Obama.
   "Este periodo de guerra empezó en Afganistán, y aquí 
concluirá", dijo también el presidente, que mencionó la necesidad 
de concentrarse en la situación económica en Estados Unidos.
   Este viaje relámpago, tercera visita de Obama a Afganistán 
desde que llegó al poder en enero de 2009, se produce cuando la 
oposición republicana le acusa de utilizar con fines electorales 
la muerte de Bin Laden, el 2 de mayo de 2011, en una operación de 
los comandos estadounidenses en Pakistán.
   Estados Unidos mantiene una fuerza de 87.000 soldados en 
Afganistán, el contingente más grande de la fuerza de la OTAN 
(ISAF) que posee un total de 130.000 militares.
   A pesar de la resistencia talibán, la seguridad mejora en 
Afganistán, gracia sobre todo al asentamiento creciente de las 
fuerzas afganas, indicó el Pentágono en un informa publicado el 
martes. Pero los santuarios de los rebeldes en Pakistán y la 
corrupción siguen siendo un problema.
   Obama, que ordenó el despliegue de 33.000 soldados adicionales 
en un intento por cambiar el rumbo de la guerra contra los 
insurgentes talibanes, se topa con una mayoría de la opinión 
pública favorable a una rápida retirada de tropas, prevista en 
diciembre de 2014.
   Ante los soldados reunidos en Bagram, Obama reconoció que su 
misión va a estar marcada todavía por "la pena, dolores y 
dificultades", pero existe "una luz al final del túnel gracias a 
los sacrificios que habéis hecho".

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