Dicen que al mal tiempo buena cara. Pero, pido permiso y les cuento que a mi se me viene dando un poco atravesado. Al mal tiempo, mala cara. Y al buen tiempo mala cara también...
Pero no me refiero al tiempo, como dicen los locutores de radio, como dato meteorológico.
Me refiero al tiempo como concretamente a lo que nos va pasando en estos días.
Y cuando digo “mala cara” concretamente estoy señalando a mi cara. La mía propia. Pero más que mala, podría decir triste. Triste cara.
Por motivos estrictamente privados y personales, se me ha dado la tristeza.
Sin reproches a nadie, sin que nadie sea responsable por esta situación, les cuento que en estos días ando de lágrima fácil. Frente a cualquier escena que en otros momentos me hubiera causado algún pensamiento emocionado, ahora me afloran las lágrimas con una impunidad extravagante.
No es por males de amores, ni asuntos contrariados, ni por falta de conflictos, ni por ausencia de efectivo, ni mucho menos por andarme cerca todas juntas mis ex suegras. Simplemente la sensibilidad me deja como cucha de perro. Así, todo hecho un bollo, con los trapos arrugados, mojados de tanta lágrima caída.
No necesito ningún disparador. Simplemente, cada un determinado corto tiempo, se me pianta un lagrimón.
Pero, usted amigo lector, usted amiga lectora, se preguntará: ¿por qué este tipo escribe esto? ¿Porqué este individuo lo hace público? Yo también me lo pregunto y me lo respondo: para exorcizar los fantasmas de la melancolía y armarme de nuevas fuerzas para enfrentar el momento.
¿Para qué sirve entonces la tristeza sin sentido aparente, me pregunto también? Y me respondo: para apreciar por comparación los mejores momentos, las alegrías en incipiente crecimiento, los acontecimientos más felices, las risas cómplices, los instantes de algarabía, los encuentros inesperados con amigos extrañados, para identificar emociones pasionales de algarabía.
Para eso sirve la tristeza. Para apreciar los buenos tiempos. Para reconocer las buenas caras.
A veces los amores para algunos son tan venturosos que no pueden ver una historia de pasiones desavenidas, aunque venga con manual de instrucciones.
Así uno puede apreciar la tristeza. No para regodearse en lo oscuro, no por masoquismo estúpido. La ausencia de emociones ligadas a la contentura permitiría identificar en un instante, la felicidad apenas se presente. El que anda así como taciturno podrá reconocer una incipiente alegría frente al mínimo gesto de aparición de la sonrisa.
Por eso lo confieso. Por si me ven por allí, andando ensimismado, sin mucha palabra en el saludo, sin mucho entusiasmo en la mirada. Dejenme... dejenme tranquilo esos instantes, que quiero reconocerlos profundamente, para cuando lleguen los síntomas de una posible reinvención de un momento de alegría, me encuentre consciente y entusiasta, apasionado y despierto.
A nadie le gusta sufrir. Y a mi tampoco. Pero lo que quiero hacer en sentir intensamente lo que me anda pasando para cuando tenga mejores momentos, no dejar escapar ni un segundo de sensaciones que todas me valen la pena.
No se si está bien o mal lo que me pasa. Peor sería no darme cuenta o no ser capaz de sentir emoción alguna.
Algunas veces, hace bastante, me pasó que no podía ni llorar. Pero no era que no podía expresarme, era simplemente un día en que tenía el corazón más duro.
Por eso, ahora mismo, al final de estas líneas de texto ya se me van secando los lagrimales. Y presumo que cuando van leyendo, empiezan a verse sin tanta nube los cielos.
Internacional · Historia de amor lésbico con sexo explícito deslumbra a todos en Cannes
Mendoza · Workshop sobre el estado de la Bioingeniería en Mendoza
Economía · El dólar "blue" vuelve a experimentar una suba, llegó a los $8,81
Internacional · Falleció el cantante francés Georges Moustaki
Mendoza · Complejo Libertadores: Incautan droga trasladada por mendocinos
Internacional · Video: El Papa Francisco habría realizado un exorcismo
Mendoza · Nuevo feriado puente por el bicentenario de la Independencia
Argentina · Las últimas fotos del dictador Videla en la cárcel
Mendoza · Desvalijan una vivienda de Las Heras y maniatan a sus ocupantes
Internacional · Un avión aterrizó sin ruedas en New Jersey y no hubo víctimas